Sorry Brad Pitt

"La infidelidad es una decisión, no un sentimiento" Equipaje de una mujer by Stef Nieto

“Sorry, pero aunque sea Brad Pitt, sino eres feliz no merece seguir en tu vida”

Hola ¿Qué tal? Bienvenidas y bienvenidos al episodio número 30 de los lunes de seriedad aquí en equipaje de una mujer. Si aún no nos acompañas en el resto de nuestros canales de comunicación te invito a que en este mismo instante te unas a nuestra gran comunidad en Instagram, Youtube, Facebook y www.equipajedeunamujer.com para que de esta manera jamás te pierdas ninguna actualización de nuestro contenido. ¡Te voy a esperar unos segundos para que lo hagas! ¿ya? Perfecto.

Hoy es 20 de enero del 2020, en teoría hoy es el tan conocido “Blue Monday” o “Lunes triste”. Desde el año 2005 el tercer lunes del mes de enero es considerado el día más deprimente del año, este concepto fue publicado como parte de una campaña publicitaria de la agencia de viajes Sky travel, según ellos este resultado fue arrojado gracias a una ecuación desarrollada por el psicólogo Cliff Arnall, en la cual afirmaba que para esta fecha las personas comienzan a percatarse de todas las compras efectuadas en el mes de diciembre, comienzan a darse cuenta que inició un nuevo año y que las cosas quizá no van cambiando. Muchos científicos consideran la ecuación utilizada como una ridiculez des validando esta teoría.

¿Qué piensan ustedes? Yo pienso que definitivamente a medida que el mes de enero va pasando comienza a crecer esa sensación de “oye, el año va volando” y como lo hemos hablado en los episodios anteriores, muchas veces nos proponemos realizar cosas nuevas o terminar cosas pendientes en el año nuevo y no gritamos acción. Pero bueno por suerte en equipaje de una mujer los lunes son #Lunesdeseriedad y este año vamos a trabajar fuertemente para ir dándole sentido a ese guion que escribimos a inicio de año, desechando acciones que son ideales de otros e ir honrando a nuestro verdadero ser para, finalmente gritar acción. Recuerden que en su agendiario tienen la sección de Lunes de seriedad en la cual pueden ir trabajando en conjunto a medida que los episodios van pasando y de esta manera sacar de nuestra mente las ideas y pensamientos, porque la única forma de empezar a accionar es saliendo de nuestra mente. En esta sección pueden escribir su propia reflexión sobre el tema y las acciones que ustedes sienten que deben tomar según su situación y sus procesos, porque todas y todos somos distintos. Y si aún no tienes tu agendiario puedes solicitarlo en hola@equipajedeunamujer.com .

La fidelidad es una decisión, no un sentimiento.

Fueron las palabras de mi terapeuta hace unos años atrás cuando le contaba de una atracción física que tenia hacia una persona que no era mi pareja en esos momentos. ¡Si! Porque vamos a empezar el episodio quitándonos el personaje de víctimas que hemos adoptado por siglos. ¡Las mujeres también somos, hemos sido o podemos ser infieles! La infidelidad no es una condición del género masculino, no está limitada a los hombres y ¡No! No tiene absolutamente nada que ver con el amor ni con los sentimientos.

  • La fidelidad es una decisión. REPITIÓ mi terapeuta cuando le eché mil cuentos intentando excusar el porqué de mi fascinación con este susodicho.

Mi discurso divagaba de un lado hacia otro, como un barco en alta mar en la mitad de una tormenta.

  • En verdad yo lo amo y no quisiera terminar con él.
  • En realidad, me gusta muchísimo y tengo esa curiosidad de querer ver qué podría pasar.
  • Pero es que yo sé que si tengo algo con él y me descubre “mi pareja” todo se habrá acabado.

Yo misma me respondía dentro de mi monólogo, como si Marimar y Soraya se hubiesen apoderado de mí. En un lado tenía a Marimar, tan consciente y compasiva pensando en mi pareja, y en el otro tenía a Soraya gritándome: no te preocupes por ese lisiado.

¡Crecimos creyendo que el amor real DUELE! ¡Crecimos creyendo que después de las tormentas amorosas viene el felices para siempre! ¡Que los hombres cambian cuando conocen a la mujer ideal! ¡NOOOOOO! ¡NINGUNA MUJER TIENE COMO MISIÓN CAMBIAR A NADIE! ¡Crecimos creyendo que para que un hombre nos ame nos tiene que rescatar, llámenle princesa al personaje o Marimar!

Mi terapeuta me miraba como diciendo “Te conozco perfectamente”: Saldrás de aquí y harás lo que te de la gana.

Lo cierto es que mi relación amorosa en ese momento no era la maravilla que yo intentaba pintarle a mi terapeuta (En realidad mi discurso era para convencerme a mí) a mi terapeuta jamás la podía engañar, teníamos 11 años de terapia y ella conocía perfectamente mis gestos, mi tono de voz y mis ademanes. Era terriblemente aterrador y a la vez maravilloso lo bien que me conocía porque siempre me aterrizaba y me decía: Stefanie, ¡Van 15 minutos de cita y no has parado de hablar buscando evadirme!

Como ya lo hemos hablado mil veces; Hollywood, Disney y por supuesto en las culturas latinoamericanas “Las Telenovelas” han jugado un papel preponderante en nuestra crianza y crecimiento. El drama, el sufrimiento, los amores que matan, los Don Juanes, las mujeres sufridas como Maria Mercedes, Marimar, Maria la del Barrio, Guadalupe y MILES MÁS, nos enseñaron a amar. ¡Crecimos creyendo que el amor real DUELE! ¡Crecimos creyendo que después de las tormentas amorosas viene el felices para siempre! ¡Que los hombres cambian cuando conocen a la mujer ideal! ¡NOOOOOO! ¡NINGUNA MUJER TIENE COMO MISIÓN CAMBIAR A NADIE! ¡Crecimos creyendo que para que un hombre nos ame nos tiene que rescatar, llámenle princesa al personaje o Marimar! Al final el guion es el mismo. Los hombres de nuestra cultura crecieron creyendo que ser un Don Juan, un galán irresistible de telenovela era el modelo ideal que buscaban las mujeres. “El malo de la película” “El bad boy”

Yo no era feliz en mi relación por un montón de razones, sobre todo razones lógicas. La principal, era porque el guion que estábamos interpretando mi pareja y yo en ese momento había sido escrito para un personaje que ya no encajaba conmigo ¿Recuerdan el episodio número 29 “Acción”? Si aún no lo has escuchado pues te invito a que lo hagas. Y es que intentábamos de todo para que las cosas “mejoraran” pero no avanzábamos, simple y sencillamente no pasábamos del deseo a la acción, porque lo que yo necesitaba de él (mi guion) no iba con él. Yo deseaba que él fuera alguien que no era. Simple y sencillamente él no era el actor correcto para personificar el guion que yo había escrito. ¿Les suena esto familiar?

Yo no era la misma persona ya, yo no deseaba seguir interpretando aquel guion porque yo había cambiado. Era otra mujer, el personaje de Marimar ya no se ajustaba a mi…

Hoy años después lo puedo ver con claridad, yo me enamoré de él siendo otra persona y a medida que vamos madurando nuestro personaje en teoría debería evolucionar, y digo debería porque muchas personas siguen en el mismo lugar por más que envejezcan. Así como en la literatura y en los guiones cinematográficos los personajes comienzan a evolucionar a medida que se desenvuelve la historia, en la vida real nosotros vamos cambiando, adaptándonos mientras adquirimos experiencia.

Yo no era la misma persona ya, yo no deseaba seguir interpretando aquel guion porque yo había cambiado. Era otra mujer, el personaje de Marimar ya no se ajustaba a mi, había trabajado muchísimo para dejar de ser la víctima de la historia, me hice cargo de mi equipaje y con esta evolución me di cuenta “Yo merezco más” “Yo quiero más”.  Mi solución mas fácil fue pedirle a el que evolucionara también y no… no todos queremos o podemos evolucionar. Como decimos en mi industria ¡Le quedo grande el papel!

Por supuesto que en su momento fui mi injusta e hiriente, yo fui la que se enamoró de él con sus limitaciones, haberme enamorado de él fue un reflejo de mis carencias emocionales ¡Oh, en el camino yo lo podré salvar! ¿Te suena esto familiar? Mis excusas para ser infiel estaban basadas en un montón de mentiras y me encontré a mi misma repitiendo frases que los hombres nos dicen a diario. ¡Si, yo les dije que en este episodio nos íbamos a quitar las mascaras de victimas! La realidad es que yo no deseaba ya estar con mi pareja por lo antes explicado, pero yo lo amaba. Mi corazón y mi mente no se ponían de acuerdo. En el mundo cinematográfico le decimos a esto “Audio no va con video” Cuando vemos que la boca de un personaje se mueve de una forma y la voz va por otra” ¡bueno a eso me refiero!

Yo decidí no ser infiel, decidí terminar la relación y ese fue el primer indicio de que definitivamente yo no era la misma persona. Decidí partir, aún enamorada, pero convencida de que era una relación que no me hacía feliz y que era la mejor decisión porque el amor NO DUELE, el amor no es sinónimo de lucha ni de esfuerzos, ni de sacrificios, ni de aguantar ni de nada de eso.

El día que tomé la decisión acababa de bajarme de un avión. De hecho, ahora que lo menciono fue justo para el mes de enero. Al llegar a Panamá, no tuve tiempo de procesarlo, llegaba directamente a interpretar en vivo Miss Universo, de hecho acabo de googlearlo, fue el domingo “30 de enero”. Dice mi psicóloga que el hecho de que no recordemos fechas que impactaron nuestras vidas en ciertas situaciones es indicio de que lo olvidamos o superamos. Bueno, el 30 de enero del 2017 llegaba a los estudios sosteniendo en mis manos no solo el guion de Miss universo sino los pedazos de mi propio corazón, poniéndole un tono de novela al relato. No tengo idea como lo logré, las cuatro horas que duró la transmisión le hablé al público con los ojos llorosos. Esa noche puse en práctica una de las lecciones más importantes que aprendemos los que trabajamos con la voz “El poder de una sonrisa es sumamente poderoso” la voz no suena igual cuando no sonreímos, así que me repetía a mi misma “Sonríe Stefanie… que nadie se entere que tienes el corazón roto”.

A la mañana siguiente partía temprano a Bocas del Toro, una isla en Panamá, a producir un show de televisión norteamericano… ¿Cómo se sigue cuando todas tus ilusiones se deshicieron? Y me respondía simplemente se sigue y te digo las palabras que me decía a mi misma en ese momento: TIENES EL CORAZÓN ROTO, PERO NO LAS PIERNAS. Yo estaba convencida de que mi decisión era la correcta y que mi corazón algún día lo entendería.

No era la primera vez que tomaba una decisión pensante y no emotiva, pero si era la primera vez que salía de una relación no por otra persona, no por una infidelidad, ni por desamor, sino por amor propio. En teoría, ambos nos seguíamos queriendo, pero yo no podía seguir más. Tenía la convicción de que merecía más (y no me equivoqué), porque ya no resonaba con esa persona y no, no porque él fuese malo, al contrario, fuimos muy felices mientras yo estuve emocionalmente en el mismo nivel, el problema fue cuando yo evolucioné y él no. ¿Te suena esto familiar?

Me enamoré de que fuese pacifico en un momento en que necesitaba paz después de años de haber sanado una relación muy conflictiva y tormentosa. Luego, esa pasividad me enervaba, me irritaba. ¡Párate del sillón! ¡haz algo!, ¡no el no deseaba salir del sillón! Él era feliz con muy poco y yo muy ambiciosa. Me enamoré de que fuese un hombre calmado y no discutiera, a diferencia de mi relación anterior con un hombre agresivo e impulsivo, luego cuando no sabía comunicarse al momento de alguna discusión me hacía explotar su actitud callada e impenetrable. Me enamoré de lo que él me brindaba en el momento en que era lo que yo necesitaba o buscaba. Porque a veces nos enamoramos de falsos ideales que no van de acorde con nosotros, sino con nuestros miedos. Todas en un momento u otro nos hemos enamorado de un hombre que queremos salvar, y escucharlo de la boca de Pilar Sordo, famosa psicóloga y conferencista me hizo finalmente sacar un uffffff desde lo mas profundo de mis entrañas. “Si a Pilar Sordo le pasó, ¿Por qué soy tan dura conmigo misma? Y les cuento todo esto porque de una forma u otra los hombres también se enamoran de las mujeres que necesitan ser rescatadas, de las mujeres que necesitan que un hombre las salve. Esto los hace sentir poderosos, que ocupan un lugar importante en la vida de alguien. “Sin ti mi me muero” ¡Que frase de “amor” tan retorcida! ¿Cierto?

Y es que no los podemos culpar, crecimos y crecieron creyendo que amar es depender. “No sé qué haría sin ti”. ¿Y qué pasa cuando el hombre se casa con Marimar y la rescata? ¿Qué pasa cuando el hombre cumple su cometido y se encuentra con una mujer diferente? En ocasiones es incapaz de soltar su relación actual porque tiene un lugar ¡es el salvador! ¡es necesitado! Pero las mieles de una relación explosiva con una mujer como Soraya, una mujer imponente, una mujer inalcanzable, una mujer que representa un reto es casi que irresistible y ahí vienen las famosas y trilladas frases que ayer en la cuenta de Instagram discutíamos: “Es que estoy con ella por los niños” “Es que ella no quiere que nos separemos” y vuelvo a hablar desde mi experiencia. ¡Si! En ocasiones cometemos el gravísimo error de echarle kilos de responsabilidad al equipaje de nuestros hijos al soltar frases tan egoístas e irresponsables como “Seguimos juntos por el bienestar de los niños”. Nada más falso y cobarde y a su vez maltratador, pero del exceso de equipaje de nuestros hijos hablaremos más adelante. ¡Si! Yo pensé mil veces en mi hija y era lo que mas me detenía, pero al final me regalé nuevamente un acto de amor propio y valentía a pesar de esa sensación tan amarga de sentir “Stefanie, de nuevo elegiste mal”. Y es que por supuesto vamos a elegir mal si seguimos interpretando personajes y siguiendo guiones que no van con nosotras. Ahora años después soy mas compasiva conmigo misma y entiendo que no, no elegí mal de nuevo. Mi elección en ese momento no fue tan mala, tampoco fue buena, pero sí fue la mejor elección en aquella situación de mi vida, pero ya jamás resonaría con la mujer que hoy día soy ¿Les suena esto familiar? Miramos hacia atrás y decimos ¿Cómo pude estar con ese hombre? O ¿Qué me pasó? Y está bien sentirlo porque la idea es que evolucionemos y al hacerlo dejamos de resonar con personas que ya no se encuentran en nuestro mismo nivel. ¿Cierto Brad Pitt?

Jennifer Aniston y Brad Pitt

Por más que muchos estén con el tono romántico ERRONEO de querer que Brad Pitt y Jennifer Aniston vuelvan, luego de ver este fin de semana el encuentro de en los Sag Awards, no… ¡Sorry Brad Pitt! No después de lo que pasó y no después de la evolución que Jennifer ha tenido como mujer y me encanta ver la imagen en la que Jennifer está como “Please suéltame la mano y déjame ir” porque representa perfectamente la posición egoísta en la que muchas personas viven cuando se quedan con otros por las razones equivocadas y utilizan mil y millón de excusas para seguirlas dañando sin soltarlas. Siendo una de las más grandes y comunes excusas es el amor: porque sí, puedes ser infeliz aún amando a alguien. El amor es un sentimiento, no es lógico, no es pensante y no siempre nos lleva a los mejores lugares ni nos une a las mejores elecciones. Pero del amor hablaremos más adelante, por el momento recordemos que si Jennifer Aniston pudo superar a un hombre como Brad Pitt tú puedes superar a quien sea, y que no porque sea Brad Pitt y lo ames debes quedarte sumergida en una relación que no es la más adecuada para ti y no, no necesitamos ser Marimar para que nos amen ni tampoco convertirnos en Soraya para que no nos dañen, se trata de un balance, pero de eso seguiremos hablando más adelante.

¡Ciao, hasta la próxima!

Con amor,
Stef Nieto 
@equipajedeunamujer

Escrito por

Fan de los memes. Apasionada por la escritura y la lectura. Romántica oculta. Productora ejecutiva, locutora bilingüe internacional con más de 15 años de experiencia en el mundo del entretenimiento. Procuro aprender algo nuevo a diario. Casi nunca me peino y me río muy alto. De niña me regañaban porque "hablaba mucho en el colegio" y hoy me gano la vida con ello. Tengo una fascinación por las historias cotidianas, por la gente como tú, por la gente como yo. Coach Certificada y escritora publicada. Soy del mundo y al mundo me debo, soy VOZ dónde antes hubo silencio.

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