La oveja negra

Hasta cierto punto la oveja negra siempre ha sido un término utilizado de manera despectiva para describir a todo aquel que ha roto con los parámetros de una estructura familiar, sin embargo, es momento de cambiar la historia ¿Estás lista?

El papel de la oveja negra es importante y necesario para el buen funcionamiento del sistema familiar, ¡Que siempre se haya hecho de una manera, no quiere decir que sea la mejor o que no existan mejores formas!

Hoy es el último lunes del mes de septiembre y hace una semana conversamos sobre los hábitos, el tiempo que en teoría algunos estudios indican que es el necesario para establecer nuevas conductas en nuestra rutina. Si no has escuchado el episodio 100 días te invito a que lo hagas, en él hablamos de que a pesar de que el año pareciera estar ya por terminarse, aún nos queda tiempo suficiente para hacer ajustes en nuestra vida cotidiana que nos ayuden a alcanzar ciertas metas, estilos de vida que deseamos implementar pero más importante a que revisáramos de dónde proviene esa necesidad de cambiar, porque al profundizar muchas veces nos damos cuenta que nuestros objetivos son basados en deseos ajenos, en comparativas con las vidas de otras personas y la nuestra, en lo que nuestros padres nos inculcaron debíamos ser, en lo que espera nuestra pareja, en lo que creemos que es “lo mejor para nuestros hijos” “Tengo que cambiar esto o arreglar aquello para mantenerme en esta relación por el bienestar de mis hijos” ¿Te suenan estas situaciones familiares? Y es que con la plantilla que les compartí la semana pasada para planificarnos juntas con respecto a los cambios que deseamos hacer surgieron muchos mensajes y con ellos muchas interrogantes, porque seamos realistas, pese a que lo único constante es el cambio es a lo que menos estamos acostumbrados o preparados.

Por muchos años yo me jacté diciendo que era una persona espontánea, que no me gustaba la rutina, que detestaba la monotonía, pero no existía nada más falso que eso. ¡Sí! soy una persona creativa y por añadidura divergente, me cuesta en muchas ocasiones concentrarme y seguir parámetros, pero no existe nada que me de más paz que un plan con pasos y estructura. Descubrí que aquel estilo de vida bohemio y despreocupado contribuía a subir mis niveles de ansiedad, y es que nos guste o no, somos seres de hábitos, de rutina. A nuestro cerebro le gusta la tranquilidad que produce la rutina, que no es igual a la monotonía ni mucho menos sinónimo de aburrimiento. Justo ahí estaba mi error. Yo pensaba que llevar una vida rutinaria era aburrido hasta que descubrí el orgasmo cerebral que me brindaban mis listas llenas de ganchitos. Pero… aquí viene la catarsis de todos sus mensajes ¿Cómo hago para hacerme una rutina? No… mejor dicho ¿Por qué me cuesta tanto hacer cambios?

Somos conscientes que los cambios son necesarios. Que fumar es dañino, que alimentarnos mal puede causarnos problemas de salud, las relaciones afectivas tóxicas… etc. Toda esa teoría la conocemos de vicio, sin embargo, aún conociendo todo eso caemos en practicas dañinas que atentan contra nuestra salud física, emocional y psicológica. ¿Pero por qué?

John Katzenbach, escritor Estadounidense en su libro la historia del loco nos regala unas pequeñas líneas en dónde se habla de esto y cito:

  • «Nos asustan los cambios. Nos asusta quedarnos igual. Nos aterroriza cualquier cosa fuera de lo corriente, o un cambio en la rutina».
    • De su novela La historia del loco(The Madman’s Tale, 2004).

Esto podríamos compararlo con  el principio de Nirvana y cito a Wikipedia es un concepto que alude, en psicoanálisis, a los esfuerzos de la psique tendientes a eliminar, suprimir o reducir a un mínimo posible la tensión de la excitación, sea esta motivada desde estímulos externos o responda a mociones internas. El concepto fue propuesto originalmente por la psicoanalista inglesa Barbara Low y recogido, casi sin modificaciones, por Sigmund Freud. Es decir el hombre tiene una tendencia a eliminar cualquier estímulo externo o interno que lo saque de su zona de comodidad, vuelvo y repito “mejor diablo conocido que nuevo por conocer”. Y ok ¿A qué viene todo esto? Es necesario explicarlo para que no nos sintamos como bichos raros e incapaces de hacer cambios de un día a otro o al primer intento, es necesario que seamos compasivas y que comprendamos de que a lo interno, en nuestra psique existen diversas razones por las cuales nos cuesta tanto poner en práctica esa teoría que nos sabemos de pie a cabeza. Y aquí es justamente cuando llega ese momento de catástrofe donde debemos gritar “Mayday”, ¿Recuerdas este episodio? Porque de nada sirve conocer nuestro punto de partida, saber cuál es nuestro destino soñado si no somos capaces de hacer los cambios necesarios para despegar. ¿Te suena esto familiar?

Dentro de un esquema familiar en el que pocos han logrado alcanzar muchas cosas, la oveja negra va abriéndose camino solo, rompiendo paradigmas, luchando contra la corriente y creándose sus propios hábitos, es decir, es un agente de cambios y los cambios nunca son fáciles y en muchas ocasiones no son bien vistos.

Pero esto no termina aquí ¡Calma Calma! Todo lo antes mencionado no significa que ¡Bueno, no hay remedio! La buena noticia es que los seres humanos y nuestra mente somos tan impresionantes que cada vez se hacen más descubrimientos sobre nuestro cerebro.

Hasta los años 60, los psicólogos creían que los cambios en la estructura cerebral sólo podían tener lugar durante la infancia. En la edad adulta, se creía que las estructuras cerebrales eran imperturbables. Las investigaciones más recientes demuestran que el cerebro continúa creando nuevas conexiones neuronales y alterando las ya existentes con el fin de adaptarse a nuevas experiencias, aprendiendo de la conducta y la nueva información para crear  nuevos recuerdos. A esto se le conoce como plasticidad neuronal o neuroplasticidad, es decir doñas, somos capaces de aprender cosas nuevas y desaprender cosas viejas. Esto me recuerda a la terapia llamada EMDR que realicé para superar ciertos traumas de la infancia en la cual se practica el reprocesamiento de los recuerdos y en donde se reparan las conexiones neuronales, etc, ¡Si! Sé que suena a demasiada ciencia pero es necesario que sepamos que somos capaces de reinventarnos y no es paja motivacional, es ciencia y comprobado pero de eso hablaremos más adelante.

Ahora, ¿Qué tiene que ver todo esto con las ovejas negras? Ya hemos hablado de que nuestro entorno nos edifica. Los niños aprenden por los ejemplos que ven, copian acciones, ademanes, palabras, actitudes, etc y no por lo que les repitamos como disco rayado. Sin embargo, siempre existe aquel miembro dentro del núcleo familiar que se sale por la tangente. Aquel que no encaja, que cuestiona el modelo que todos han seguido, el incomprendido, el que desea hacer las cosas de manera diferente, el que no está de acuerdo, el que se pregunta qué sucedería si hiciera las cosas   así y no asao. ¡Si! La oveja negra.

En una familia en donde todos crecieron en una situación de riesgo social, con problemas delictivos, etc la oveja negra es aquella que decide salirse de ese molde, estudiar y progresar. Pero no es tan sencillo como suena.

Ser la oveja negra conlleva un gran peso en el equipaje del que decida serlo (ojo que dije decida porque puedes serlo y decidir igual encajar), ya que ir en contra de las estructuras y de los parámetros de generaciones no es cosa sencilla. Romper con el ciclo del maltrato intrafamiliar, romper con matrimonios tóxicos, cortar relación con familiares; todo conlleva de mucha valentía por parte de la oveja negra, porque no todos son capaces de ir en contra de la corriente y de salirse de la zona de confort. ¿Te suena esto familiar? ¿Cierto? Es como vivir en el mundo de Matilda, ¿Recuerdan esta película?

Romper patrones es una tarea que requiere de un nivel de conciencia ¿Por qué? Porque como lo mencioné somos seres de hábitos. Estamos programados, fuimos programados y cuando menos lo pensamos quedamos repitiendo actitudes que inclusive criticábamos. Pero ¿Por qué? En Coaching manejamos el término de las creencias que son fundamentalmente ideas memorizadas acerca de cómo es el mundo y sobre cómo debemos actuar. Nuestra familia y nuestro entorno nos inculcan muchas de estas creencias, entre ellas, las limitantes. Aquí es donde la oveja negra juega un papel fundamental.

Dentro de un esquema familiar en el que pocos han logrado alcanzar muchas cosas, la oveja negra va abriéndose camino solo, rompiendo paradigmas, luchando contra la corriente y creándose sus propios hábitos, es decir, es un agente de cambios y los cambios nunca son fáciles y en muchas ocasiones no son bien vistos.

El mundo ha evolucionado gracias a las ovejas negras, a aquellos que creyeron en sus ideales, a aquellos que se atrevieron a ser diferentes. Albert Einstein, Galileo Galilei, Franz Kafka que murió sin recibir ni un solo elogio por sus aportes a la literatura, Nikola Tesla entre otros.

Si todos fuésemos parte del rebaño no existiría evolución pero el precio a pagar es la constante ansiedad de no saber si lo estamos haciendo bien porque así se siente cuando estás haciendo las cosas diferente. Soy orgullosamente una oveja negra, nieta de un carpintero y una modista, vine al mundo sin ser planificada en una época en la que ser madre soltera estaba mal visto, quizá no deseada por muchos pero con una madre que siempre tuvo claro que mi existencia tenía un propósito. Soy la oveja negra, la primera de mi familia en vivir fuera de su país natal, la que partió de casa para sanar, la que cruzó fronteras aunque fuese señalada por todos. Soy la oveja negra de mi generación familiar y la madre la de la suya y a su vez mi abuela. Ambas me enseñaron el verdadero significado de que las ovejas negras podemos cambiar la historia de nuestras futuras generaciones.

Por eso mi querida doña es tan difícil cambiar muchos patrones, porque hemos sido programados con muchas creencias limitantes y como ovejas negras nos causan cortos circuito en nuestras mentes, desde la forma en que debemos vestirnos, nuestro aspecto, nuestro cabello, en fin… pero nunca más ¿Estás lista para romper con las creencias limitantes y ser orgullosamente la oveja negra? ¡Estoy segura que sí!

 

Stef Nieto.
@equipajedeunamujer

 

Escrito por

Fan de los memes. Apasionada por la escritura y la lectura. Romántica oculta. Productora ejecutiva, locutora bilingüe internacional con más de 15 años de experiencia en el mundo del entretenimiento. Procuro aprender algo nuevo a diario. Casi nunca me peino y me río muy alto. De niña me regañaban porque "hablaba mucho en el colegio" y hoy me gano la vida con ello. Tengo una fascinación por las historias cotidianas, por la gente como tú, por la gente como yo. Coach Certificada y escritora publicada. Soy del mundo y al mundo me debo, soy VOZ dónde antes hubo silencio.