100 días

Hola ¿Qué tal? Yo soy Stefanie Nieto y este es el episodio número 18 de los Lunes de Seriedad aquí en Equipaje de una mujer. Bienvenida.

Bienvenidas al penúltimo lunes del mes de Septiembre ¿Sabías que faltan exactamente 100 días para que el año 2019 culmine? Parece una cifra aterradora si nos ponemos a pensar en todo lo que nos hace falta por realizar, pero suena alentadora si lo vemos desde la perspectiva que según estudios se requiere de 21 a 66 días para formar un hábito. Es decir, tenemos más que tiempo suficiente para empezar a hacer cambios desde ya para que el año 2020 sea tal y como lo deseamos, o lo más parecido, porque recordemos que siempre habrá situaciones fuera de nuestro control.  

¡Si! Ha llegado el momento de conjugar nuestros sueños con ese famoso verbo… ¿Estás lista para tomar tu equipaje y cambiar el rumbo del viaje más preciado, llamado vida? ¡Estoy segura que sí!

Si eres nueva en esta comunidad, te doy la más cordial bienvenida, mi nombre es Stefanie Nieto y te escribo desde Panamá, he trabajado en el mundo del entretenimiento desde hace más de 15 años como Productora Ejecutiva y locutora comercial, escritora y coach certificada. Lo más probable es que mi voz la hayas escuchado cientos de veces porque con ella he representado a grandes marcas internacionales, pero hoy esa voz tiene una misión más importante. Soy la creadora de esta plataforma llamada Equipaje de una mujer, a la cual bauticé como “mi voz con propósito.  Aquí encontrarás herramientas, tips, reviews e información sobre temas importantes para hacernos cargo de nuestro equipaje, para vaciarlo de todo lo que nos pesa y no nos sirve. Te invito a que nos acompañes en todos nuestros canales de comunicación Instragram, Youtube, Facebook y Spotify como “Equipaje de una mujer”

Y sin más mis doñas comenzamos el episodio número 18 que lleva como título “100 días”.

 1ero de enero del 2019, tantas cosas han cambiado desde aquel día. Cuantas situaciones hemos superado, perdonado, vivido, que en su momento pensamos no lo lograríamos. Nos subestimamos tanto y por supuesto que me incluyo. Dudamos tanto de nuestro potencial, dudamos tanto de nuestro propósito, de nuestra misión. Dudamos tanto de aquel poder sobrenatural que nos protege, que nos guía. A veces olvidamos de que en realidad no controlamos nada, de que estamos aquí gracias a una fuerza mayor, sea cual sea el nombre que le des a aquel ser supremo que guía tu corazón.

¿Recuerdas qué estabas haciendo el primer día de este año? ¿Recuerda cómo te sentías? Siempre nos dicen “pa´tras ni pa´coger impulso” pues difiero, se mira para atrás para saborear las victorias, no hay grandes ni pequeñas, todas son victorias, todo paso que nos aleje de lo que no deseamos vivir y nos acerque más y más al destino soñado, es valioso y digno de celebrar por más pequeño que nos parezca.

Hoy miro hacia atrás para recordar a aquella Stefanie que se levantó ilusionada con 365 páginas vacías ansiosas de ser llenadas con nuevas aventuras; testigos de secretos que me han robado sonrisas y de lágrimas producto de pérdidas que jamás imaginé.

Hoy miro hacia atrás para recordar que una vez más la vida me enseñó que lo que el destino te tiene preparado puede ser más grande de lo que tú inclusive soñabas, y heme aquí compartiendo con ustedes llena de emoción, alegría y gratitud al saber que este podcast está dentro de los 200 más escuchados de Panamá, cuando al inicio de este año no pasaba siquiera por mi cabeza hacerlo. Siempre decía “Equipaje de una mujer es mi voz con propósito” pero jamás imaginé el verdadero alcance que esta afirmación iba a tener.

Hoy miro hacia atrás para comprobar con certeza que Dios es jardinero y va sacando de tu vida lo que no necesitas, si así lo permites, te coloca situaciones para que entiendas que no puedes continuar con ese exceso de equipaje que sólo te representa obstáculos que impiden que avances. Y sabes que con esto me refiero a personas, relaciones, trabajo etc.

¿Recuerdas qué estabas haciendo el primer día de este año? ¿Con quién estabas? ¿Cómo te sentías? ¿Qué proyectos tenías? Elimina cualquier pensamiento negativo que te venga a la mente en estos momentos, porque necesitas entender que lo que pasó, lo que viviste era necesario que lo vivieras, el hubiera NO EXISTE, el pasado no se puede reescribir y lo único que queda es aprender de él para continuar. ¿Escuchaste el episodio “Aún sigues de pie”? Si no lo has hecho te invito a que lo hagas.

Pese a todo, a pesar de las malas decisiones que pudiste haber tomado este año, sigues de pie… y eso es ganancia. No existe mejor maestro que el pasado. No existen fracasos, existen enseñanzas. Y si “Aún sigues de pie” es para que continúes con tu misión, para que de aquí en adelante tus decisiones sean más asertivas y menos impulsivas.

Lamentablemente fuimos programados en negativo y contamos las desgracias más que las alegrías, porque además de estar programados en negativo nos inculcaron que compartir las cosas buenas es malo. Hemos normalizado las conductas llenas de envidia de las personas, normalizamos ocultar nuestros logros y proyectos porque existen personas heridas y dañadas a quienes les molesta ver bien a los demás. Hemos normalizado fingir; en la vida, en el amor, en el sexo. Por temor al qué dirán, por temor a fracasar, por temor a equivocarnos. Y así, han pasado 265 días y quizá habrá muchos que decidieron fingir ser quiénes no son porque creen que así lograrán alcanzar lo que desean. Y es justo en este momento en el que te pregunto: Si ser tú mismo es tan agotador, porque en ocasiones te toca ir en contra de la corriente ¿Te imaginas lo pesado que debe ser fingir todo el tiempo? Fingir sonrisas, fingir éxitos, engañarse a uno mismo a diario.

Muchos viven preocupados por el Instagram, que los colores coincidan, que las fotos se vean lindas y en este tema te puedo hablar con toda la propiedad del mundo porque hace un año lo experimenté, quise ser quien no era sólo porque así me dijeron que me iría mejor, me enseñaron y me lo creí, y me declaro culpable, a quererme en pedazos. Escuché a las personas equivocadas y dejé a un lado a la persona que más me conoce, ¡mi misma! Dudaba mucho de mí, porque mi misma es una oveja negra, siempre le ha gustado ir en contra de la corriente, en contra de las normas, nunca ha pertenecido al rebaño, siempre ha sido diferente y me enseñaron que eso era malo. Nunca he logrado no salirme de la raya y la sociedad en lugar de alentarte a que tu diferenciador es tu herramienta clave para el éxito, te adoctrina a través del miedo a que si eres diferente jamás vas a encajar, y nadie quiere ser el patito feo, ¿Cierto?

Pero ahí estaba yo, el primero de enero del 2019 con heridas sanadas, con cicatrices imperceptibles al tacto y más decidida que nunca a ser yo misma, a honrarme, a amarme, a aplaudirme cada logro sin temor, y aparecieron ustedes. Y ¿Por qué les cuento todo esto? Porque allá afuera, en la vida, en la calle, quizá tú, o caminando junto a nosotras, la mujer que quizá está a tu lado pidiendo un café o la que está sentada en el escritorio contiguo al tuyo en tu oficina, está ahí, adormecida, queriendo ser quién no es, porque así nos convencieron que seríamos “alguien”. “Fake it, till you make it” ¿Te suena esto familiar? Yo pasé gran parte de mi vida queriendo lograr cosas que no he logrado porque mis deseos tenían fundamentos vacíos. No tenían un verdadero “Why” del por qué hablaremos más adelante.

Hace un año, aunque te suene loco, descubrí que deseaba adelgazar, verme mejor físicamente porque, según yo, así iba a lograr que el mundo me viera como la mujer que ya era, que ya soy. Descubrí que estuve convencida de que no alcanzaba muchas cosas por la forma en que me veía. Sé que les he contado por encima de que en mi adolescencia sufrí de trastornos alimentarios y que como secuela tenía distorsión de la imagen, entonces lo que veía mi cerebro en el espejo era una cosa diferente a la realidad, y vivía mortificada por cambiar eso, enfocada en mi aspecto físico, y hoy me resulta casi imposible entenderlo porque mi realidad actual es otra. Y esta fue una de las mayores enseñanzas de este año, no puedo explicártelo, pero a pesar de que tengo inclusive más sobrepeso que el año pasado, me siento más segura que nunca. Y quizá la forma más sencilla de explicarlo es porque mi autoestima no está basada más en mi exterior sino en mi interior.

Y quizá te preguntarás bueno ¿Todo esto qué tiene que ver conmigo? y es que estamos viviendo en épocas en donde, sin darnos cuenta, nos programan a diario a ser quienes no somos, a consumir productos, a alcanzar metas que en realidad no deseamos, y cada vez nuestra esencia se hace más tenue. Vemos personas imitando a los demás, olvidándose de si mismas, deseosas de reconocimiento porque nadie, nadie quiere ser el patito feo. Pero de esto hablaremos más adelante.

Hoy es una gran una oportunidad para enfocarnos en nosotras mismas, en estos 100 días que quedan del 2019. Enfocarnos en nuestra esencia, en hacer esos ajustes que re direccionen nuestras acciones a honrarnos más, a mejorar desde nuestros verdaderos propósitos y con las herramientas que cada una posee, dentro de nuestras posibilidades, sin imitar, sin copiar, sin fingir, sin pretender ser quienes no somos ni nunca seremos, sin seguir a más nadie que a nuestro propio corazón. Recuerda: Cuando eres original se nota y cuando no lo eres, se nota más. Los seres humanos poseemos la capacidad de percibir un lenguaje intrínseco, leer entre líneas, ver más allá de los ojos y eso es lo que nos permite conectar o no con las demás personas.

La semana pasada te contaba que una de las cosas que saqué de mi equipaje fue hacer ejercicios y creo que la excusa perfecta fue que mis responsabilidades profesionales aumentaron junto con el crecimiento de esta plataforma, pero en el fondo sé que dejé de cuidarme físicamente porque estaba agotada de hacerlo, era necesario mentalmente detenerme, sin embargo ha surgido en mí la incomodidad, tengo una molestia que me grita que debo cambiar este ritmo de vida tan sedentario que he llevado, pero la diferencia está en que deseo hacerlo por salud, por bienestar, porque deseo sentirme mejor y no por inseguridad. Entonces ha llegado el momento de convertir esta molestia en algo positivo, porque para eso está y aquí te pregunto a ti ¿Qué te molesta que deseas cambiar?

En este episodio te voy a compartir una plantilla para que juntas aprovechemos estos 100 días que restan del año y hagamos cambios positivos en nuestra rutina. No tienen que ser cambios grandes ni drásticos, piensa en grande, pero paso a paso y lo más importante que analices la razón por lo cual deseas hacerlo. Los cambios son necesarios, aunque nos produzcan miedo y de ese miedo hablaremos más adelante. Por ahora debemos enfocarnos en hacer ajustes, porque ya lo hemos hablado no podemos conseguir resultados distintos con las mismas acciones. Entonces ha llegado el momento de comenzar a cambiar. ¿Estás lista? Yo estoy segura que si. Si estás escuchándome por Spotify puedes hacer click en la descripción de este episodio   , ahí encontrarás el link para que descargues la plantilla y si estás escuchándome a través de otra plataforma puedes ir a www.equipajedeunamujer.com y encontrarás el episodio de hoy titulado “100 días” en el cual podrás descargar la plantilla para que inicies el cambio que tanto deseas. 

Plantilla reto 100 días

Con amor,

Stef Nieto.
@equipajedeunamujer

 

Escrito por

Fan de los memes. Apasionada por la escritura y la lectura. Romántica oculta. Productora ejecutiva, locutora bilingüe internacional con más de 15 años de experiencia en el mundo del entretenimiento. Procuro aprender algo nuevo a diario. Casi nunca me peino y me río muy alto. De niña me regañaban porque "hablaba mucho en el colegio" y hoy me gano la vida con ello. Tengo una fascinación por las historias cotidianas, por la gente como tú, por la gente como yo. Coach Certificada y escritora publicada. Soy del mundo y al mundo me debo, soy VOZ dónde antes hubo silencio.