Aún sigues de pie…

Hola ¿Qué tal? ¿Cómo están mis queridas doñas? Inicia una semana más y quizá muchas reconozcan la canción del intro del día de hoy y quizá algunas no. Esta es la adaptación de Taron Egerton a la canción original de Elton John “Im still standing” que traducido al español es “Aún sigo de pie”.

Me gustaría iniciar preguntándote ¿Cómo te sientes hoy? ¿Despertaste motivada? ¿Cansada? ¿Cómo fue esta semana luego del episodio Mayday? Si aún no lo has escuchado te invito a que lo hagas. ¿Pediste ayuda? Muchas de ustedes me escribieron “Frase de influencer” y me preguntaron ¿Cómo haces para saber justamente lo que está pasando en mi vida? ¿Cómo adivinas lo que estoy viviendo? Y es que, a pesar de yo hablarles desde mis propias experiencias, a pesar de escribirles desde mi corazón, desde mi sentir, como siempre les digo todos hemos pasado o estamos pasando por tormentas.

La semana pasada me encontraba justo ahí gritando Mayday, lo cual me cuesta mucho hacerlo, se me hace un nudo en la garganta, es como si me amarraran las cuerdas vocales imposibilitándome para pedir ayuda, pero poco a poco he aprendido. Sin embargo, cuando eres luchona, independiente o emprendedora, es muy difícil pedir ayuda porque hay muchas cosas que dependen sólo de ti y para aquellas que nos acompañan en nuestra cuenta de Instagram @equipajedeunamujer saben que hace unas semanas les compartí un pequeño pantallazo de mi vida profesional y sé que muchas quedaron con más curiosidad aún y es por esto que les estoy preparando un #martesdetaquilla especial abriéndoles un poco las puertas de mi vida en esa faceta de la que muy poco hablo pero que sé que para algunas es importante conocer para comprender de dónde vengo, y es que Equipaje de una mujer fue como quien dice una linda sorpresa, para las que conocen como inició esta plataforma saben que mi objetivo desde un principio era compartir mis escritos, que se yo, desahogarme escribiendo, y poco a poco comenzó a tomar una forma que yo jamás imaginé (o quizá si pero no me atrevía a intentar alcanzarlo) y con todo cambio viene algo de miedo, de incertidumbre, de ansiedad pero como dicen: Si una idea no te aterra, quizá no sea lo suficientemente ambiciosa.

¡Y les cuento todo esto sobre mi carrera, sobre como inició equipaje porque por más lindo que se vea todo en las redes llegué a un momento de mi vida en el que tuve que detenerme y pedir ayuda para poder continuar! Re direccionar la brújula, comenzar a estructurar mis días, mis semanas, mi agenda. Mi vida hace un año era completamente distinta e intenté llevarla igual a medida que crecía esta plataforma y colapsé, porque ya lo hemos hablado, no podemos llegar a destinos distintos con la misma ruta, con el mismo plan, y las mismas estrategias. Antes yo caminaba a las 9am en el parque todas las mañanas, iniciaba mi día laboral a las 10:30am, el tiempo no era un problema para mí, pero a medida que creció mi tan anhelado hijo (es decir equipaje) mi tiempo dejó de ser mío. Y es que muchos creen que cuando eres independiente eres dueño de tu tiempo y no existe nada más falso que eso, pero bueno de eso hablaremos después. Tuve que pararme ahí justamente en el punto de partida y vaciar mi equipaje para encontrar el tan anhelado balance. Tenía mucho tiempo de no sentirme ansiosa, pero la diferencia esta vez es que conocía de dónde provenía y no era de mis miedos, de mi pasado, de heridas, sino de la realidad que estoy viviendo. Me he subido de peso consecuencia de que al contar con menos tiempo he dejado de hacer ejercicios, fue una de las cosas que tuve que vaciar en el basurero pero que deseo conservar ¿Recuerdan el cuadro que les compartí hace dos semanas? ¿Lo que tenemos y deseamos conservar, lo que tenemos y deseamos eliminar? Bueno, si no tuviese esta ansiedad que en estos momentos me está molestando no me hubiese detenido, toqué fondo, ¿Te suena esto familiar? Estoy ansiosa, no deseo seguir subiendo de peso, no únicamente porque me recuerda la relación tan tóxica que tuve gran parte de mi vida con la comida, y sé que les prometí que de eso hablaríamos en algún episodio, sino porque no me gusta sentir que me estoy dejando de último, no me gusta sentir que me estoy tratando como opción y no como prioridad ¿Te suena esto familiar? Entonces he tocado fondo, y me di cuenta que ha llegado el momento de conjugar mis días con esa palabra a la que tanto le temo a veces: cambiar.

Los sábado, dentro de mi nueva estructuración, son los día para ver papeles, facturas etc. Sin embargo, decidí tomar el riesgo de dejarlo para el lunes y pasar tiempo con mi hija, desconectarme para conectar, recargar baterías.

Decidí quedarnos en casa, acurrucadas. Noté su emoción cuando le dije que era noche de chicas y que escogiera una película, por suerte no eligió una vez más “Juego de gemelas” la cual hemos visto fácilmente más de 200 veces (Si eres mamá sé que me entiendes). Eligió la película musical Sing. Debo confesarles con toda sinceridad que al inicio luchaba para enfocarme en el presente, peleaba para olvidarme de que tenía que terminar el lunes de seriedad y todo los demás pendientes. Luego de unos minutos, quedamos ambas enganchadas con la trama, ahí estábamos, ella y yo, el celular no está permitido, esa es la primera regla. Me sumergí de inmediato en los personajes, cada uno pasando su tormenta, cada uno con su equipaje. Esbocé una sonrisa y apapaché más fuerte a mi hija. Ahí estaba ella, una vez más inspirándome.

Por unos minutos, mientras veía la película, me venían a la mente los comentarios de muchas y muchos de ustedes. Me llamó poderosamente la atención que todos utilizan las mismas palabras, sin tener ningún tiempo de relación, sin saber de las historias de los demás. “Estoy cargando con el peso de la suma de mis malas decisiones” “Estoy cargando con el cúmulo de todas las malas decisiones que he tomado” “Sé que es mi culpa por todas las malas decisiones que he tomado”. A simple vista se ven como afirmaciones positivas porque reconocer que somos responsables, declararnos culpables, es un gran primer paso. Pero afirmar que “estás cargando con tus malas decisiones” “que lo que estás viviendo” es tu culpa” suena a sentencia y a resignación, no a responsabilidad.

La película continuaba y la trama de cada personaje se desarrollaba, no les puedo dar detalles porque me encantaría que quienes aún no la han visto la vean, pero para quiénes si lo han hecho saben a que me refiero. Todos “presos” “esclavos” “cargando” con sus decisiones. Todos con una vida aparentemente distinta a la que anhelaban vivir. Una mujer sumergida en una vida monótona con el tanque de oxigeno casi vacío por compartírselo a los demás, viendo como se le escapaba de sus manos el sueño que algún día tuvo ¿Te suena esto familiar? Un hombre lleno de deudas, sin aparente salida, pero con fe aún en sí mismo a pesar de sus vicisitudes, a pesar de que nadie más creía en él, a pesar de que para todos él era un fracasado, él seguía creyendo en él y sus proyectos.

Pero el momento que más me marcó, y sí yo sé estoy hablando de una película infantil y esto me hace sentir orgullosa de mi carrera profesional… “la magia del cine” me apasiona, fue cuando el único amigo del protagonista en su peor momento le recalca las palabras que el mismo le hubiese dicho en algún momento “¿Sabes que es lo mejor de tocar fondo?, que solo puedes hacer una cosa… y eso es: SUBIR”.  Justo en ese instante cambia todo, en el momento en que el personaje toma una decisión y hoy te lo digo a ti, ¿Sientes que tocaste fondo? ¿Qué tu situación no tiene escapatoria? La mala noticia es que tocaste fondo y la buena noticia también es que tocaste fondo, ya no hay otra opción más que subir y este es el momento en que el título y la canción de Elton John hace tanto sentido “Aún sigo de pie” ¡Aún sigues de pie! No es necesario que cargues más con el peso de la culpa por tus malas decisiones, es momento que sueltes ese exceso de equipaje y comiences de aquí en adelante a tomar mejores decisiones, a entender que aún sigues de pie, que la vida que anhelas está del otro lado de las decisiones (o no) que tomes. No eres la suma de las malas decisiones que tomaste, estás viviendo las consecuencias, pero recuerda no es lo mismo ser que estar, no eres lo que decidiste.

Aún sigues de pie… repítelo “Aún sigo de pie” y mientras sigas de pie se vale detenerte, descansar.
Aún sigues de pie… aunque te sientas como en un túnel sin salida salida, sí la hay.
Aún sigues de pie… aunque parezca que estás sola o solo, no lo estás, pide ayuda.
Aún sigues de pie… sólo necesitas dar un paso a la vez, recuerda una solución a la vez…
Aún sigues de pie… dando tu 100%, el que tus posibilidades te permiten, y eso es loable ¡Reconócelo!

Aún sigues de pie…

y ya para culminar te quiero compartir otro de los mensajes dentro de la película:

“No permitas que el miedo te impida hacer cosas que amas”.

¿Estás lista para tomar mejores decisiones? ¿Estás lista para conjugar tus deseos con el verbo más temido? ¿Estás lista para hacer cambios? ¡Yo estoy segura que sí!

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Con amor,

Stef Nieto
@equipajedeunamujer

 

Escrito por

Fan de los memes. Apasionada por la escritura y la lectura. Romántica oculta. Productora ejecutiva, locutora bilingüe internacional con más de 15 años de experiencia en el mundo del entretenimiento. Procuro aprender algo nuevo a diario. Casi nunca me peino y me río muy alto. De niña me regañaban porque "hablaba mucho en el colegio" y hoy me gano la vida con ello. Tengo una fascinación por las historias cotidianas, por la gente como tú, por la gente como yo. Coach Certificada y escritora publicada. Soy del mundo y al mundo me debo, soy VOZ dónde antes hubo silencio.