Exceso de equipaje

Hola ¿Qué tal? Bienvenidas al episodio número 15 de los #lunesdeseriedad aquí en @equipajedeunamujer y oficialmente iniciamos el mes de septiembre y parece mentira doñas que ya pronto estaremos en el ajetreo de fin de año, las compras navideñas, el caos por sacar los ahorros para ir de inmediato a gastarlos en cosas materiales y todo ese trajín que yo trato de evitar a toda costa. Y para aquellas que me acompañan en nuestra cuenta de Instagram @equipajedeunamujer saben que hace unos días atrás les compartí que me sentía saturada, abrumada, con ganas de llorar, con el equipaje demasiado pesado, sin duda alguna detenerme, hacer una pausa hace dos semanas atrás que escribí el episodio detente que si no lo has escuchado te invito a que lo hagas, me hizo darme cuenta de muchas cosas. Esos momentos de pausa nos enseñan a escuchar todo lo que esconden los silencios y que ignoramos cuando vamos en piloto automático presos de los “tengo que hacer”.

La semana pasada hablamos del punto de partida porque muchas hemos coincidido en no saber por dónde empezar. Una de las frases que peleo por eliminar de mi léxico es justamente “tengo tanto que hacer que no sé por donde empezar” es por esto mis queridas doñas que hoy vamos a abrir nuestro equipaje, vamos a enfrentarnos a ese sobrepeso que nos impide avanzar desde nuestro punto de partida. ¿Estás lista? Yo estoy segura que sí…

Vamos por la vida acumulando cosas, personas, emociones, porque en el vacío resuena el eco y escuchar nuestros pensamientos amplificados, a nuestros monstruos no es fácil.

Recuerdo como si fuese ayer mis angustias en cada aeropuerto, y quizá si has escuchado todos los episodios te suene familiar esta historia. Vivía con dos maletas, en ellas atesoraba todo lo que tenía materialmente hablando, recorría el mundo con cosas viejas, apegada a recuerdos o comprando excesivamente en cada lugar nuevo que iba. Cada counter, cada país, cada check in era una travesía, ¿Recuerdas el episodio “Me declaro culpable”? La frase que más escuchaba era “Usted tiene un sobrepeso de X cantidad de kilos en esta maleta” puede hacerse a un lado si desea para que la revise y saque lo que no necesita. – ¿Lo que no necesito? Refutaba para mis adentros. – Todo lo que llevo ahí lo necesito. Me sentaba al lado del basurero, lo que no lograba meterlo en la maleta de mi pareja en aquel entonces, lo intentaba meter en mi maleta de mano, en la otra maleta o a veces simplemente lo tenía que botar. La historia se repetía una y otra vez. Sin darme cuenta llenaba mi equipaje de cosas innecesarias pero que llenaban mis vacíos emocionales (o por lo menos eso yo creía). ¿Te suena esto familiar?

Vamos por la vida acumulando cosas, personas, emociones, porque en el vacío resuena el eco y escuchar nuestros pensamientos amplificados, a nuestros monstruos no es fácil.

¿Recuerdas que en el episodio de la semana pasada te pedí que te imaginaras en tu punto de partida? Porque recordemos, todas partimos desde momentos y situaciones distintas. Te pedí que te imaginaras en el caos del aeropuerto, rumbo a tu destino soñado, esa meta que tanto deseas alcanzar, ese lugar en el que tanto deseas estar en tu vida. ¿Lo recuerdas? Imagínalo nuevamente, estás ahí en el aeropuerto. ¿Quiénes están junto a ti? ¿Cómo estás vestida? ¿Cuántas maletas llevas? ¿Cómo te sientes? Reconoce todo, siéntelo. Anótalo si es necesario. Quizá estés esbozando una sonrisa al imaginarte vestida bonita. Yo me imagino con unos lentes oscuros colocados en la cabeza, una gabardina color verde militar, un outfit negro adentro, unas zapatillas blancas, mi mochila chocolate de cuero que compré en Guatemala. O quizá tengas un dejo de tristeza por tener que despedir a algunas personas y es válido si así lo sientes y me gustaría pedirte que las abraces, abrázalas en tu mente el tiempo que sea necesario, despídelas con un fuerte abrazo, con la certeza de que debes dejarlas atrás para poder avanzar. ¿Cómo te sientes? Te invade la nostalgia o te brinca el corazón de emoción por lo que inicia hoy desde este…tu nuevo punto de partida.

Llega el momento de hacer Check in, ¿Cómo es tu equipaje? ¿Pesado? ¿Liviano? ¿Qué te llevas contigo hacia tu nuevo destino? ¿Recuerdas el episodio de todo pasa? ¿Recuerdas cuando me encontré a mí misma frente al placard analizando qué ponerme para salir por primera vez del cuchitril? Aquella sensación de no sentir mías aquellas piezas que guardé por años fue el primer indicio que mi punto de partida había cambiado. Ese deseo secreto de ponerme cosas nuevas, porque sí, nuestro exterior puede ser el reflejo de como nos sentimos por dentro. Ya no resonaba con mi equipaje porque no representaba mi transformación.

Entonces estamos ahí, frente a una persona (la vida) que nos dice que tenemos exceso de equipaje y que debemos vaciarlo, deshacernos del sobrepeso y quedarnos sólo con lo necesario. Caos. ¿Deshacerme de qué? ¿Quedarme con qué? Porque sí, inclusive si somos conscientes de que estamos cargando más del equipaje que deberíamos cargar, el viejo conocido nos resultará siempre más cómodo que el nuevo por conocer. Y entiéndase por exceso de equipaje: relaciones tóxicas con nuestros padres, amigos, parejas, familiares; matrimonios disfuncionales; trabajos abusivos; adicciones.

Íbamos rumbo a nuestro destino soñado (según nosotros…quizá sin plan, pero de eso hablaremos después) pero la vida nos hizo detenernos, tuvimos que hacernos a un lado y comenzar a mirar adentro de nuestro equipaje. Y nos molesta, porque no era parte del plan, pero es necesario para poder abordar ¿Te suena esto familiar? Porque si no nos detenemos, sino aprendemos las lecciones la vida de una u otra forma nos hará detenernos, queramos o no.

A veces en los finales (que en realidad son inicios) usamos el verbo incorrecto.

Y eso fue justamente lo que me sucedió hace unos días, he aprendido a vivir bastante ligero y cuando me excedo y no me detengo ni me escucho, colapso. La diferencia es que ahora sé de dónde proviene la angustia, proviene de los vestigios que aún quedan en mí de ese deseo de controlarlo todo y ¿De dónde proviene ese deseo de control absoluto? Miedo a repetir errores ajenos, porque recuerden que queramos o no nuestro entorno nos edifica o nos destruye. Somos una esponja, aprendemos de nuestros padres o de nuestros rol models. Entonces estoy clara de que por muchos años elegí cargar un equipaje excesivamente pesado, llenándome de trabajo y listas interminables de quehaceres para jamás vivir situaciones que muchos a mi alrededor viven o vivieron, pero me detengo, me miro al espejo y en un acto de conciencia me repito, esa no es tu historia, esa no es tu realidad, el miedo que siento es válido más no corresponde a mi realidad. ¿Te suena esto familiar?

¿Qué te impide que te deshagas del exceso de equipaje?

Llevamos a cuesta exceso de equipaje lleno de culpas, de miedos, de expectativas, de resentimientos. ¿De dónde proviene la culpa que sientes? ¿De ti o de conceptos que te inculcaron? “¿Cómo te vas a ir a estudiar afuera y dejar sola a tu mamá?” ¿De dónde provienen tus miedos? ¿De ti o de situaciones que otros experimentaron y no deseas vivir? “Nombre no, Fulanita se fue para ese país y le fue fatal te va a pasar lo mismo” ¿Corresponden a tu realidad? ¿Cuántos de nosotros crecimos con la frase “comételo todo porque yo no tenía ni qué comer cuando era niño”? ¿El resultado? Personas con sobrepeso que no comen hasta que están satisfechos sino hasta que no quede nada en el plato porque es malo, porque dejar comida los haría sentir culpables ya que sus padres no tenían que comer. ¿Te suena esto familiar?

Entonces en momentos así cuando mi mente me sabotea hago lo mínimo y escribo todo, al escribir todo lo que debo hacer hay un acto de conciencia y una conexión psicomotora. Muchas veces nuestra magnifica las realidades y nuestros miedos son alimentados por situaciones y sensaciones irreales creados por nuestra mente. Desviamos nuestra atención y le agregamos a nuestro equipaje tareas que no son necesarias en el momento y que nos hacen más pesado el camino para obtener lo que deseamos.

Y aquí te pregunto ¿Qué te impide que te deshagas del exceso de equipaje? ¿Crees que con él llegarás a algún destino diferente? No podemos obtener resultados distintos con los mismos procesos, no se puede llegar a un destino diferente tomando la misma ruta. ¿De dónde proviene ese miedo a dejar todo atrás? Y con todo me refiero a todo lo viejo que no te permite avanzar.

A veces en los finales (que en realidad son inicios) usamos el verbo incorrecto. Ante un divorcio decimos “perdí mi familia”; Ante un despido “perdí mi trabajo”. Quizá si conjugáramos distinto sintiéramos distinto. Ante un divorcio “gané paz” “gané autonomía” “gané libertad” “gané espacio para mí misma”; Ante un despido o una renuncia “gané la oportunidad de encontrar un trabajo mejor” “gané experiencia”. Soltar cuesta muchísimo por eso ante “los finales” sentimos que perdemos, esa sensación de perder, de echar a la basura algo que sentimos nuestro, como yo en cada aeropuerto, no es más que miedo al vacío porque ponemos nuestra felicidad en otras personas o cosas. Si tan sólo en lugar de decir “perder” dijéramos “dejar ir”. ¿Qué te impide dejar ir a esa persona tóxica? ¿Qué te impide dejar atrás tu ex relación? ¿Qué te impide dejar de culparte?.

Recuerda estás en tu punto de partida, tu vuelo hacia aquel destino soñado sale pronto pero no puedes subir al avión con ese exceso de equipaje. ¿Estás lista?

Aquí encontrarás una plantilla que te ayudará a vaciar un poco tu equipaje para que pongas en marcha tu plan de vuelo, pero de eso hablaremos después. Recuerda el punto de partida es a dónde te encuentras en este momento y el objetivo es a dónde deseas estar… ¿Qué deseas obtener? ¿Qué deseas alcanzar?

Plantilla Exceso de equipaje

Con amor,

Stef Nieto AKA “La Coach” Sólo los lunes.
@equipajedeunamujer

Escrito por

Fan de los memes. Apasionada por la escritura y la lectura. Romántica oculta. Productora ejecutiva, locutora bilingüe internacional con más de 15 años de experiencia en el mundo del entretenimiento. Procuro aprender algo nuevo a diario. Casi nunca me peino y me río muy alto. De niña me regañaban porque "hablaba mucho en el colegio" y hoy me gano la vida con ello. Tengo una fascinación por las historias cotidianas, por la gente como tú, por la gente como yo. Coach Certificada y escritora publicada. Soy del mundo y al mundo me debo, soy VOZ dónde antes hubo silencio.

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