La importancia de cerrar capítulos

Hola ¿Qué tal mis doñas? Bienvenidas a un nuevo #Lunesdeseriedad. Increíblemente hace tres días inició la segunda mitad del año y comienza a subir la tensión de que no estamos cumpliendo nuestros objetivos establecidos en Enero.

Esta semana en lo personal fue bastante pesada para mí y el viernes, día que reviso mi nivel de productividad semanal, sentí que no había avanzado casi nada. Mi lista de pendientes sigue igual de larga y la frustración que he sentido estos últimos días ha sido abrumadora.

Una de las cosas que más evito (porque me desagrada en verdad) son todas estas cuentas en redes sociales más empalagosas que un algodón de azúcar que me hacen sentir como Gargamel. ¿Será que la del problema soy yo? ¿Por qué no puedo levantarme como la princesita de Disney todos los días? – le pregunto a mimi (mi misma). Luego leo todos sus comentarios, los memes que me envían por Instagram y me hacen sentir la mujer más normal del mundo. Pero entonces si somos más las OhDiosas, las mujeres que hemos aprendido que el truco de la vida está en reírse hasta de nosotras mismas, ¿Por qué seguimos siendo bombardeadas con tanta perfección y pajas mentales?

Estoy agotada doñas. A G O T A D A de tanta mentira y falsedad y miren que yo tengo más de 16 años trabajando en la industria del entretenimiento y he visto de todo. Lo que estamos viviendo en la actualidad está provocando que las mujeres sobrepasemos nuestros límites y siempre lo digo…yo asumo mi parte de culpabilidad. Quienes hemos trabajado creando realidades falsas en los medios de comunicación, produciendo contenido para el público bajo el famoso concepto “aspiracional” somos culpables de estar viviendo en una sociedad llena de ansiedad y descontento. Según la OMS (Organización mundial de la salud) se estima que más de 300 millones de personas padecen de depresión y más de 260 millones padecen de ansiedad, a nivel mundial.

Los comerciales de televisión, las películas y ahora las redes sociales han apuntado por años a que la audiencia aspire a ser algo que no son y quizá nunca sean. Si bien es cierto, todos tenemos claro que la televisión es para entretener, pero es inevitable que sea un patrón de modelos para muchos. Por ejemplo querer verte como aquella actriz… querer tener la familia aspiracional… ¿Se han dado cuenta que en todos los comerciales de comida… de salsas… que se yo…la mujer está pulcra y felizmente cocinando? Por supuesto esta mamá es esbelta, está prolijamente peinada y muy contenta de cocinarle a su esposo que lee el periódico… Este esposo por supuesto es guapo…no que va feo jamás… vestido de corbata, y los niños… ya hablamos de esto la semana pasada…los hijos no pueden faltar. Les cuento todo esto para que quede claro el concepto “aspiracional”. Es decir que para los publicistas, los creativos, los especialistas en marketing y quiénes estudian la psicología del consumidor, esto es a lo que todos aspiramos. Te pintaron que la juventud es divertida… (Pepsi); que las reuniones familiares están llenas de amor y cariño, que las navidades son felices… (coca cola); que unas toallas íntimas de cierta marca te harán más feliz y libre; que el hombre guapo tiene un auto descapotable; que las mujeres con cuerpazos llegan a una fiesta y se derriten ante un hombre que consume X cerveza… Esa… es la famosa vida aspiracional y eso es lo que ha establecido un mind set silenciosamente. ¿A partir de ahora verán televisión de otra manera, cierto? ¿En verdad deseamos todo esto o nos programaron?

Vivimos consumiendo esta presión silenciosa A DIARIO. ¡Por años! Pero ¿Qué pasa si nuestra realidad no se asemeja a esta vida aspiracional? Entramos en crisis. Tal como les hablaba la semana pasada sobre el estándar de plenitud que alcanza una mujer sólo al estar casada y con hijos, antes de cierta edad.

Les he dado toda esta introducción porque muchas de las razones por las cuales esta generación está sufriendo de ansiedad es por la cantidad de peso que la sociedad ha puesto en nuestro equipaje y ¿Nos hemos detenido a pensar si en verdad deseamos todo esto? Por supuesto existen otras razones patológicas y hereditarias por las cuales las personas padecen de depresión y ansiedad pero hoy no hablaremos de ellas.

Como muchas de ustedes sabrán soy fanática de la organización y planeación; hago listas para todo. Me da una sensación de satisfacción indescriptible y si a ti también te sucede quiero que sepas que tiene una razón. Mis listas y mi plan de organización han sido fundamental para reducir la ansiedad. A ver… primero… ¿Qué es la ansiedad? Según Wikipedia La ansiedad es una emoción que surge cuando una persona se siente en peligro, sea real o imaginaria la amenaza. Es una respuesta normal o adaptativa, que prepara al cuerpo para reaccionar ante una situación de emergencia. Por lo tanto, tiene una función muy importante relacionada con la supervivencia, junto con el miedo, la ira, la tristeza o la felicidad. Nos podemos sentir ansiosos ante una situación desconocida; una cita, un nuevo trabajo. Sin embargo, muchos dicen que la ansiedad es exceso de futuro y la depresión exceso de pasado. Cuando no estamos viviendo en el presente y nos concentramos en el futuro, llega la ansiedad. Podríamos hablar horas sobre todos los factores que hoy en día nos hacen sentir así pero la idea es encontrar soluciones y no más problemas.

Pese a todo este panorama poco promisorio que he planteado me siento feliz. Veo una pequeña luz al final del túnel. Cada vez somos más exigentes en cuanto a lo que consumimos visualmente y el nivel de educación que estamos manejando nos ha permitido despertar. Esa vida aspiracional no está llenando nuestras expectativas. Muchos no estamos cayendo en la trampa y estamos iniciando una revolución exigiendo contenido de calidad de acorde a nuestras necesidades y no los establecidos por la sociedad.

Una de las razones por la cual amo el Coaching es que está orientado a encontrar “el verdadero problema” para que encuentres la verdadera solución. Medita unos segundos… ¿Hay algo por lo cual te sientes frustrada? ¿De dónde proviene esa frustración? ¿De ti o de conceptos establecidos por otros? En muchas ocasiones el Coachee o cliente busca un Coach para solucionar un problema y termina descubriendo una realidad de la cual no estaba consciente. Cuando encuentras el verdadero problema, encuentras el botón de arranque. No importa cuántas soluciones encuentres, sino encuentras el verdadero problema todas las soluciones serán temporales.

Los finales inconclusos mis doñas, nos dan ansiedad. Nuestro cerebro no tolera las tareas a medio palo. ¿Te ha pasado que años después de una ruptura aún piensas en todo lo que pudiste decir…o hacer? ¡Pude haber dicho esto o esto! Cuando nuestro cerebro no cierra un capítulo que fue significativo es como si fuese un puente roto en nuestro sistema nervioso. De hecho la psicóloga Bluma Zeigarnik llamó al fenómeno de recordar las tareas inacabadas o interrumpidas más que las terminadas como el efecto Zeigarnik. ¡Si! No estás loca. Una conocida aplicación de este efecto es el cliffhanger. ¿Te pasa que no puedes parar de ver una serie en Netflix? ¡Tataaaan! Hola…has sido víctima de este recurso narrativo y traicionada por tu cerebro que no te permite dejar eso inconcluso…¡Vamossss! que se quemen los porotos y que se lave sola la ropa… pon el próximo capítulo a ver qué sucede. 

Este efecto se traduce muy claramente en la vida de quiénes “casi se casan” “casi viven felices para siempre”… el famoso hubiera… el “What if”. Es difícil para el cerebro procesar que esa tarea no se culminó. No sucedió. Por eso es tan importante cerrar capítulos. Te resuena la frase “yo sé que no me conviene pero no sé que me pasa…no lo olvido”. Creemos que las emociones vienen del corazón pero en realidad siempre vienen del cerebro.

Los sueños inconclusos también causan ansiedad. El sueño de estar casada a cierta edad. A tener tu propia casa. Por eso es importante que hoy medites de dónde provienen esas molestias. ¿Estás clara que te voy a sugerir hagas una lista no? ¡Escríbelo! ¡Sácalo del sistema! Darte cuenta si esos sueños en realidad son tuyos o son producto del lavado de cerebro de la vida a la que debías aspirar, hará una gran diferencia.

A veces nos trazamos objetivos y nunca los culminamos porque no provienen de nosotros, por ende jamás encontramos el “Why” “el motor”, sin embargo dejarlos inconcluso sí nos afecta. ¿Cuántas personas no dicen? “Mi esposo quiere que baje de peso”. ¿De quién es este deseo? Hay una alta probabilidad que a los pocos días desista porque no es un objetivo propio ni la molestia viene de ella.

Inicia escribiendo todo aquello que dejaste inconcluso. La ropa tirada en ese sillón… esa puerta cayéndose. Aquella ida a la playa que te prometiste. ¡Todo! Absolutamente todo eso cuenta. Hasta las tareas más pequeñas. ¡Tachar es satisfactorio! Cierra capítulos. Date la oportunidad de iniciar de cero. Sin tripas guindando como decimos coloquialmente.

Espero que logres darte cuenta de que quizá estás mejor de lo que crees. Un ejercicio que me encanta es redactarle cartas a mi yo más joven. No le he cumplido muchos sueños a la Stefanie adolescente y ya no los deseo cumplir y ella debe entender. Intenta hacerlo, haz las paces con tu niña interior y cierra esos capítulos.

Con amor,

Stef Nieto
AKA La Coach (Sólo los #lunesdeseriedad)

Escrito por

Fan de los memes. Apasionada por la escritura y la lectura. Romántica oculta. Productora ejecutiva, locutora bilingüe internacional con más de 15 años de experiencia en el mundo del entretenimiento. Procuro aprender algo nuevo a diario. Casi nunca me peino y me río muy alto. De niña me regañaban porque "hablaba mucho en el colegio" y hoy me gano la vida con ello. Tengo una fascinación por las historias cotidianas, por la gente como tú, por la gente como yo. Coach Certificada y escritora publicada. Soy del mundo y al mundo me debo, soy VOZ dónde antes hubo silencio.